Parece que fue ayer, como dirían muchos, cuando un 22 de octubre del año 1964 ve la luz la actual bandera nacional canaria, la enseña que representa a los canarios y canarias de este archipiélago atlántico. Un océano, que como cantaba el grupo palmero Taburiente en su Ach Wañak, es de color azul y brilla con siete estrellas verdes, el amarillo de los trigales y el blanco de los rompientes del mar en la roca volcánica. Esa es nuestra bandera, la bandera de la esperanza, la bandera de un pueblo que siempre deseó recuperar la libertad arrebatada a finales de la edad media europea u occidental. Da lo mismo fueran castellanos, aragoneses, astures, o genoveses.
La bandera canaria ha pasado por mejores y peores momentos en su breve historia. Los comienzos fueron duros puesto que se sitúa en plena dictadura franquista, con la persecución continuada a todo atisbo nacionalista en todo el Estado español, fueran catalanes, vascos, gallegos o canarios. Nuestra bandera no se quedó atrás en esa persecución nacional española, teniendo que esperar a la muerte del dictador, para, entrados en la Transición española, comenzar a encontrar a nuestra tricolor en numerosos actos públicos. Cuando decimos públicos no nos referimos únicamente a actos políticos, sino también a encuentros de tipo social, lúdico y deportivo. Fiestas en nuestros barrios y pueblos, partidos de fútbol, excursiones, viajes de distintos colectivos fuera del archipiélago, etc. En definitiva, comenzaba, así, la auténtica simbiosis entre un símbolo, como es la bandera, y el sentimiento de canariedad contenida de todo un pueblo. Es de tal envergadura este hecho, que la bandera, relacionada ya con la sociedad canaria, no tenía, siquiera, que tener un significado estrictamente político ligado al nacionalismo. Esta era la única bandera que representaba a las mujeres y hombres de Canarias: la tricolor de las siete estrellas verdes.
Después de firmada la Constitución Española y aprobada en referendo en diciembre de 1978, comienza en el Estado español la carrera hacia el Estado de las Autonomías, donde también Canarias se ve convertida en una de las diecisiete autonomías del Estado. Con su Estatuto aprobado, se trunca el reciente pasado de nuestra bandera. Sabedores de que nuestra tricolor era la bandera que representaba a los hombres y mujeres de esta tierra, se decide sustituirla por otra de similares colores, pero tornados por colores más intensos, alejados del verdadero propósito de la bandera. Por si fuera poco, las estrellas de la esperanza son sustituidas por un escudo que poco tiene que ver con la historia de esta tierra, seis montes (despreciando lo poco montañoso de las islas más orientales), rematado en su parte inferior por un monte mayor que podría emular a El Teide, y en la parte superior por una corona que nos recordaba la pertenecía de Canarias a la Monarquía española, en este caso, de los Borbones. Y, cómo no, dos canes encadenados que miran al escudo con la sensación más absoluta de las sumisiones.
No había hecho más que comenzar la división interesada entre unos y otros, entre los canarios que no se sentían representados por el engendro artificial de una bandera, y los que aceptaban con sumisión el nuevo artificio, poco afortunado, estigmatizando a los que enarbolaban la tricolor.
Ya en el siglo XXI parece que se vislumbra un cambio importante a favor de nuestra bandera. Los que eran defenestrados por portarla eran situados en posiciones de radicalidad política, llegándose a tratar a estos grupos como si de asociaciones terroristas se tratase. Todo un complot entre la derecha y la izquierda española para tratar a nuestra bandera como un elemento distorsionador en nuestra tierra. Eran fuerzas y grupos extraparlamentarios, sin apenas representación en las instituciones canarias, y carentes de credibilidad, por tanto. Claro que, cuando el único partido nacionalista de Canarias con representación en todas las instituciones del Archipiélago, es decir, Coalición Canaria, adopta y asume la bandera tricolor como la única bandera de Canarias, la frustración se torna en esperanza, en una nueva ilusión de ver convertida a nuestra bandera en la protagonista de actos de todo tipo. Precisamente son los jóvenes de Coalición Canaria, las Juventudes Nacionalistas de Canarias, los que, como no podía ser de otra manera, influyen de manera notoria en un partido que, en sus comienzos, había renunciado a ello. Por lo tanto, podemos hoy celebrar que numerosos grupos de nacionalistas ya tienen en común dos cosas, la figura de Secundino Delgado como referente en la Historia de este pueblo, y la bandera que les representa, la tricolor. Sin pretender ser excesivamente pesimista, mucho habrá que caminar para encontrar la verdadera unión del Nacionalismo frente a la intransigencia y a la tolerancia de los partidos con mandato español.
Pero hoy me quiero quedar con la buena noticia: en muchas ciudades y pueblos de estas islas se están celebrando actos festivos y de apoyo a la bandera, a nuestra bandera, se pertenezca a un partido o a otro. Hoy nuestro color es blanco, azul y amarillo, con la esperanza de encontrar siete estrellas verdes que caminen por una Canarias Unida, ¡Viva la Bandera Nacional Canaria!
Antonio Hernández Lobo es presidente de Coalición Canaria de Telde
* Presidente de Coalición Canaria de Telde
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TU ODIO RADICAL te oprime, te hace ser un reprimido. Y tienes que desahogarlo de alguna manera. Y tu soledad e ignorancia hace que lo descargues aquí. En un artículo de opinión poco polémico de un profesor licenciado en geografía e historia, que jamás ha ocupado un sillón de cargo público, una poltrona que tu dirías. Te recomiendo visitar, no un psicologo, sino un psiquiatra. Al final a uno el odio le come por dentro.
Pero dios mío, ¿a nadie se le ha ocurrido llevar a esos dos pobres canes "encadenados que miran al escudo con la sensación más absoluta de las sumisiones" al albergue? Sólo por eso habría que pedir ya la república bananera urgentemente. Todo apunta que iremos a mejor con estos intelectuales tan profundos y preparados.
Estos vividores de ATI-cc que se autoproclaman “patriotas” canarios, como falsos que son no tienen ni idea siquiera de la enseña que pretenden les representen. Falsos son ellos y falsa la bandera que enarbolan. Allá por los años 70 cuando languidecía el franquismo, fue cuando empecé a ver la verdadera y originaria bandera izada en las azoteas del populoso barrio de La Isleta y en las chabolas de El Confital. Su colores eran amarillo, AZUL MARINO y blanco, en tres franjas HORIZONTALES con siete estrellas sobre la franja central azul marina. Así era esta bandera y no como la pintan ahora con franjas verticales y mutada a un color celeste que seguramente copiaron en su ignorancia de viejas banderas descoloridas por las “solajeras” y el paso de los años. Luego llegaron los de la Junta y más tarde la Autonomía e institucionalizaron la actual bandera oficial con la fusión de los colores provinciales pero sin estrellas y con las franjas verticales para intentar diferenciarla lo máximo posible de la originaria bandera regional-nacionalista ya que ésta había sido prostituida por el independentista, muy guanche él, Cubillo y su panda al utilizarla en actos terroristas. ¿Alguien que tenga la edad y memoria histórica suficientes (sin manipulaciones interesadas) me puede corroborar o rectificar?
El mismo señor que prohibió a sus profesores reunirse en un claustro para votar por la huelga de profesores contra la Consejería de Educación (de su partido) y poner una pancarta en la fachada como en otros muchos centros viene aquí de demócrata salvapatrias. Solo busca un puesto para no tener que volver a enseñar lo poco que enseña. Hay que tener valor para representar en esta isla al partido que se dedica a machacarla, que redujo el número de profesores sólo aquí, que no está nombrando profesores aquí y que permite que a los canarios se nos insulte día a día en un periodicucho a su servicio.
¿y este de que higuera ideòlogica se ha caido? 1º la bandera de Canarias que tu defiendes es la de Cubillo 2º, la primera que se enarbolò en el Atenèo de La Laguna era AZUL MARINO con siete estrellas BLANCAS 3º, las banderas provinciales tanto de Tenerife como de Gran Canaria, utilizan el AZUL MARINO ¿te enteras Contreras ¡¡¡¡¡¡¡¡AZUL MARINO¡¡¡¡¡¡¡¡¡, ese color azul celeste se lo inventò Cubillo en Argel y esta manchado de la sangre de los Rodeos y del policìa ASESINADO en La Laguna por el MPAIAC,
pero Tony, ahora resulta que gracias a Coalición Canaria la bandera tiene mayor apoyo? desde luego yo alucino con el giro que has dado desde la antigua ICAN hasta CC. Yo te hacía más en la onda de Nueva Canarias pero me has sorprendido. No hagas apología de tu actual partido, sabes de sobra que a pesar de lo que representa esa bandera, los partidos políticos la usan a su conveniencia, CC la primera. Te alegras de las celebraciones a favor de la bandera, de la de Tenerife en la que se insulta a alguien por cuestionar a El Día también? Bonito nacionalismo!